Los niños también pueden tener una infección del tracto urinario

Incluso los bebés y los recién nacidos pueden presentar el problema. Aprenda a identificar los síntomas de la infección urinaria en los niños para buscar tratamiento.

Las infecciones urinarias, acompañantes frecuentes de la mayoría de las mujeres, también son comunes en la infancia. Lo más curioso es que en los primeros tres meses de vida, las convulsiones afectan más a los niños. Esto ocurre porque nacen con el glande (cabeza del pene) más cubierto por la piel, lo que dificulta su exposición y facilita la adhesión de bacterias.

Infecciones menos frecuentes en niños circuncidados

Después de los 3 meses de vida, las niñas tienen el problema con más frecuencia. Los niños no circuncidados o los niños con fimosis generalmente sufren más del problema, pero cuando el prepucio se retrae (espontáneamente o se extirpa mediante cirugía), el riesgo disminuye.

También vale la pena observar a los niños que tienen estreñimiento severo, es decir, dificultad para evacuar en un período de entre 5 y 7 días, porque existe una asociación entre los dos problemas.

Consecuencias de la infección urinaria en niños menos de 2 años

La infección urinaria en niños menores de 2 años está generalmente asociada con malformaciones del tracto urinario (riñones, uréteres y/o vejiga) que pueden facilitar la proliferación de bacterias. El reflujo vesicouretral, por ejemplo, es una alteración de los uréteres que facilita el retorno de la orina de la vejiga a los riñones. Estos casos merecen atención porque la infección de los riñones puede conducir a cicatrices asociadas con la hipertensión y que comprometen la función de estos órganos, incluso en la edad adulta.

Algunas malformaciones ya son visibles en la ecografía prenatal, pero otras, para ser diagnosticadas, necesitan exámenes más específicos.

Cómo identificar la infección urinaria en los niños

El diagnóstico de infección urinaria requiere atención especial por parte de los padres, especialmente cuando se trata de recién nacidos o bebés. En esta etapa, a menudo no tienen síntomas aparentes aparte de la fiebre. A veces no se alimentan, se vuelven más lentos, vomitan, tienen diarrea y orina con un fuerte olor. Por lo tanto, cuando usted nota cualquiera de estos síntomas, es importante que no pierda el tiempo y busque una sala de emergencias pediátrica.

En los niños mayores, sea consciente de las constantes visitas al baño y de las quejas de dolor y ardor al orinar. También observe el color de la orina. Si es de color amarillo oscuro y está formando mucha espuma, es importante investigar. Cuando la infección afecta a los riñones, también se puede presentar dolor de espalda, escalofríos y molestias generales.

El tratamiento se realiza con la administración de antibióticos durante un intervalo de 7 a 14 días. Los recién nacidos y los niños con una afección más grave reciben el medicamento por inyección o por vía intravenosa. Dependiendo del grado de malformación que cause la infección, la cirugía puede ser necesaria para corregir el problema y prevenir que otras infecciones ocurran en el futuro.

Cómo prevenir la infección del tracto urinario en los bebés

Al cambiar los pañales de su bebé, recuerde que las bacterias en las heces no pierden la oportunidad de entrar al cuerpo, y la uretra es uno de los accesos más comunes. Por esta razón, preste mucha atención a la limpieza: pase el algodón o bufanda humedecido desde el área genital hasta el ano, nunca en la dirección opuesta, para evitar la contaminación.

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